Focusing

Focusing

Con Focusing podemos brindar atención a nuestro cuerpo, de una manera amable, con aceptación. Así estamos en contacto con emociones, sentimientos y sensaciones desde una sensación corporalmente sentida que llamamos felt-sense (sensación sentida). Esta sensación al principio es vaga y difusa, poco clara, pero si prestamos atención se manifiesta generalmente en la zona de la garganta, el pecho, el estómago o el abdomen. Se presenta como un “algo”, o como una imagen, posee cualidades emocionales que al ser aceptadas y reconocidas pueden cambiar positivamente. En realidad, saber el porqué de las cosas, aunque sea muy acertado, no cambia nada, sólo se produce un cambio verdadero cuando una decisión, o un deseo de pasar a la acción se siente corporalmente como algo real, y no cuando se razona solamente de forma cognitiva.

Focusing enseña cómo hacerlo y:

  • Nos pone en contacto con nuestra sabiduría interior: nadie mejor que uno mismo sabe en realidad lo que necesita.
  • Nos permite crear una relación de comunicación y confianza con el cuerpo para poder oír la sabiduría interna a través de la conciencia corporal.
  • Nos ayuda a conocer y aceptar la realidad de nuestro momento experiencial, de nuestros puntos débiles y los fuertes y, desde ahí, lograr el cambio verdadero, coherente y duradero.
  • Nos propone crear lugares internos despejados y protegidos que amplían el espacio vital, que nos permiten descansar incluso ante el fracaso, y a mantener la distancia adecuada con los problemas para entenderlos mejor y manejarlos mejor.

Focusing es, por tanto, un proceso de toma de conciencia y de sanación emocional que trabaja con la experiencia corporalmente sentida.